Después de tanto tiempo sin subir nada de FMP, retomo DVMC. Originalmente Brandi subió todo el capítulo 3 de una, pero yo lo dividí en dos, de lo contrario tendrían que esperar aún más. Y como dicen, mejor algo que nada.
En este capítulo, el Capitán Sela, creyéndose héroe de acción, comienza a ocasionar problemas a la gente de Mithril. Y por otra parte, Kaname y Sousuke tratan de aclarar malos entendidos bajo una atmósfera 'romántica'. Sagara con comentarios muy desubicados como siempre.
FMP DVMC: Cap.3 Parte A
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Las mujeres y los baños públicos
Les paso un email que circula sobre uno de los grandes misterios: ¿por qué las mujeres siempre van al baño en grupo? Es tal cual.
LAS MUJERES Y LOS BAÑOS PÚBLICOS
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de chiquita tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño público' Y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.
'La Posición' es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando TENÉS que ir a un baño público, te encontrás con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de 'me estoy meando'.
Finalmente te toca a vos, si no llega la típica mamá con 'la nenita que no se puede aguantar más'.
Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas.
Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta de que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa... Colgás el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionás la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atrevés a dejarlo ahí, así que te lo colgás del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de pelotudeces que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usás, pero que las tenés por si acaso...
Pero volviendo a la puerta... Como no tenía picaporte, la unica opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas la bombacha y te pones en 'la posición'... Alivio...... AAhhhhhh....por fin...
Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar....
Por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 Kg. Colgando de tu cuello.
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza. ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un inodoro público!!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas...
Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíiiiiisima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!!
Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración.
Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, la puuuuuuuuta...!
El rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tenés que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio...
Y en cuanto la soltás, alguien la empuja y vos tenés que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!! ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya podes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te pones a buscar tu kleenex sin agobios, te gustaría usar todos pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te guardas uno por si acaso.
Ahí ya vas contando los segundos que te quedan para salir de ahí, transpirando porque llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero, y es increible el calor que hace en esos sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que seguis, con los gemelos a punto de estallar.
Sin contar el garron del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas...
El recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'vos no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí'.
...estás exhausta, cuando te paras ya no sentis las piernas, te acomodas la ropa rápidisimo y tiras la cadena ¡sobretodo!.
Entonces vas al lavamanos.
Todo esta lleno de agua así que no podes soltar el bolso ni un segundo, te lo colgás al hombro, no sabes cómo funciona la canilla con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y conseguis jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede abajo del chorro...
El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, por que no pensás gastar tu kleenex para eso y salís...
Tendrás suerte si no se te pego un pedazo de papel higiénico al zapato y lo vas arrastrando, o peor, con la falda arremangada enganchada por las medias que te subiste a la velocidad de la luz y mostrando todo el culo!
En este momento ves a tu chico que entro y salio del baño de hombres y encima le quedo tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.
'¿Por qué tardaste tanto?' te pregunta el idiota.
'Había mucha cola' te limitás a decir.
Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que una solo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad.
LAS MUJERES Y LOS BAÑOS PÚBLICOS
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de chiquita tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza.
Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño público' Y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.
'La Posición' es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando TENÉS que ir a un baño público, te encontrás con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de 'me estoy meando'.
Finalmente te toca a vos, si no llega la típica mamá con 'la nenita que no se puede aguantar más'.
Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas.
Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta de que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa... Colgás el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionás la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atrevés a dejarlo ahí, así que te lo colgás del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de pelotudeces que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usás, pero que las tenés por si acaso...
Pero volviendo a la puerta... Como no tenía picaporte, la unica opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas la bombacha y te pones en 'la posición'... Alivio...... AAhhhhhh....por fin...
Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar....
Por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 Kg. Colgando de tu cuello.
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza. ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un inodoro público!!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas...
Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíiiiiisima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!!
Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración.
Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, la puuuuuuuuta...!
El rollo esta vacío...! (siempre) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tenés que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio...
Y en cuanto la soltás, alguien la empuja y vos tenés que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!! ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya podes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te pones a buscar tu kleenex sin agobios, te gustaría usar todos pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te guardas uno por si acaso.
Ahí ya vas contando los segundos que te quedan para salir de ahí, transpirando porque llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero, y es increible el calor que hace en esos sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que seguis, con los gemelos a punto de estallar.
Sin contar el garron del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas...
El recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, 'vos no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí'.
...estás exhausta, cuando te paras ya no sentis las piernas, te acomodas la ropa rápidisimo y tiras la cadena ¡sobretodo!.
Entonces vas al lavamanos.
Todo esta lleno de agua así que no podes soltar el bolso ni un segundo, te lo colgás al hombro, no sabes cómo funciona la canilla con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y conseguis jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede abajo del chorro...
El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, por que no pensás gastar tu kleenex para eso y salís...
Tendrás suerte si no se te pego un pedazo de papel higiénico al zapato y lo vas arrastrando, o peor, con la falda arremangada enganchada por las medias que te subiste a la velocidad de la luz y mostrando todo el culo!
En este momento ves a tu chico que entro y salio del baño de hombres y encima le quedo tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.
'¿Por qué tardaste tanto?' te pregunta el idiota.
'Había mucha cola' te limitás a decir.
Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que una solo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad.
Best Buy, una empresa sin horarios
Si dejaron de ser mantenidos, es probable que diariamente afronten los desafíos que significa ser un trabajador. Palabras como derecho de piso, jefe, horarios, hora de almuerzo, reuniones, trainings, evaluación de desempeño, etc. dejaron de ser palabras extrañas que mencionaban nuestros padres para convertirse en nuestra realidad. Si la frase 'trabajar para vivir' se convirtió en 'vivir para trabajar', les aconsejo que lean el siguiente artículo publicado en MateriaBiz. No todo está dicho en materia laboral.
"Best Buy, una empresa sin horarios donde todas las reuniones son optativas"
"Best Buy, una empresa sin horarios donde todas las reuniones son optativas"
¿Quiere ir al cine un martes a las dos de la tarde? Vaya. ¿Tiene ganas de despertarse a las diez de la mañana? Hágalo. Conozca ROWE, la curiosa política de recursos humanos de Best Buy...
Martes, 14 horas. Un trabajador del área corporativa del retailer de electrónica estadounidense Best Buy se levanta de su escritorio y anuncia: "Muchachos, me cansé de trabajar por hoy. Me voy al cine. ¿Alguno quiere venir?"
En la mayoría de las empresas, no habría tardado en aparecer un jefe con una amenaza del siguiente estilo: "Esto es un trabajo y hay horarios que cumplir. Si sale por esa puerta, no se moleste en volver".
No obstante, señala un artículo de BusinessWeek, las cosas no funcionan así en Best Buy, una corporación que está experimentando con una nueva cultura laboral sin horarios ni jefes, una cultura encarnada en las siglas ROWE (results-only work environment).
Como su nombre lo indica, en esta filosofía, lo único que importa a la empresa es la capacidad de sus empleados de alcanzar los resultados establecidos. Mientras los objetivos se cumplan, la presencia física en la oficina es un dato anecdótico.
Esta nueva modalidad laboral surgió en un contexto realmente complicado para Best Buy.
La creciente competencia en el mercado de la electrónica erosionaba márgenes y exprimía al máximo a los empleados. Muchos cumplían jornadas agotadoras. Otros, optaban por abandonar la organización.
En este marco, un grupo de ejecutivos propuso la creación de un ambiente laboral ultra flexible bajo la modalidad ROWE.
En un primer momento, la reacción del top management fue lapidaria: "¡Es una locura! Lo que la empresa necesita es gente que trabaje duro. Lo último que queremos es invitar a la anarquía".
No obstante, ante las presiones de los empleados, la alta dirección finalmente aceptó una prueba piloto en una pequeña unidad.
Los resultados fueron espectaculares y la filosofía ROWE se extendió a otras áreas. Así, el top management de Best Buy empezó a ver una magnífica oportunidad en una iniciativa donde sólo veían amenazas.
La empresa cosechaba motivación entre sus empleados. Los departamentos con la metodología ROWE exhibían una productividad, en promedio, 35 por ciento superior al resto y una rotación significativamente menor.
Finalmente, Best Buy convirtió a ROWE en su política oficial de recursos humanos y la plasmó en 13 mandamientos. Entre otros, se destacan:
1) Nadie habla sobre cuántas horas trabaja.
2) El trabajo no es un lugar adonde usted va. Es algo que usted hace.
3) Todas las reuniones son optativas.
4) Nadie juzga la manera en que los otros usan su tiempo.
5) No está mal dormir la siesta un martes a la tarde o ir de compras un miércoles por la mañana
Gracias a estos mandamientos, los empleados de las áreas corporativas de Best Buy ya no están sometidos a reuniones obligatorias, aburridas actividades improductivas ni estrictos horarios. Todos pueden hacer el trabajo desde sus casas o desde donde se sientan más cómodos.
Ahora bien, ¿tiene chances de expandirse la modalidad ROWE o sólo se trata de una de las tantas modas pasajeras del management?
Si bien Best Buy es el símbolo de esta nueva filosofía laboral, otras corporaciones parecen seguir el mismo camino.
Alrededor del 40 por ciento de los trabajadores de IBM no tienen oficina fija.
Sun Microsystems, durante los últimos seis años, ahorró 400 millones de dólares en costos de mantenimiento de oficinas, permitiendo a la mitad de sus empleados trabajar desde donde prefieran.
En definitiva, el principio elemental que sirve de base a la filosofía ROWE parece sólido: los resultados de una empresa no dependen de la presencia física de los empleados en la oficina sino de su capacidad de alcanzar los objetivos.
Si, con su innovadora filosofía laboral, Best Buy es capaz de mantener una buena performance en el mercado, pronto estaremos hablando de ROWE como un nuevo paradigma en gestión del capital humano.
Pero si los resultados comienzan a flaquear, es probable que académicos y ejecutivos acaben refiriéndose a ROWE como una experiencia fallida de management New Age, un experimento que pretendió inútilmente cambiar la forma en que la gente trabaja. En síntesis, una nueva filosofía laboral que pudo ser, pero no fue.
Fuente: http://www.materiabiz.com/mbz/capitalhumano/nota.vsp?tok=1217603237471&nid=36686
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